En la sesión del pasado miércoles dimos media sanción a la «Ley Hojarasca» en la Cámara de Diputados para eliminar cerca de 60 leyes obsoletas que solo sumaban burocracia en nuestro país. Cada regulación vieja que logramos sacar del camino es un alivio directo para los productores y emprendedores que necesitan un Estado ágil que los deje trabajar en paz.
El verdadero desarrollo no se logra sumando controles absurdos, sino potenciando las capacidades de nuestra región y valorando el esfuerzo del interior productivo. Eliminar estas normativas inútiles es indispensable para que las economías regionales vuelvan a ser competitivas y dejen de perder tiempo en trámites que perdieron el sentido hace años.
Ese es el compromiso que asumimos desde el primer día, tal como lo hacemos apoyando con fuerza a la apicultura entrerriana, promoviendo su producción y llevando el valor de nuestros productores hacia los mercados internacionales. Seguimos trabajando para desarmar el pasado y construir el futuro productivo que Entre Ríos y la Argentina se merecen.

