Diputado Nacional por la Provincia de Entre Ríos

Viene Clareando

Llegó la Exposición Rural de Gualeguay, como cada año, en cada edición, repercute en el predio del Primer Distrito el humor del productor agropecuario.

Recuerdo como cerré mi último discurso como Presidente de mi querida Sociedad Rural, “nunca la noche es más oscura que antes de amanecer, déjennos ser el campo que podemos ser y seremos el país que debemos ser”.

Luego de esa exposición, quien escribe, como tantos otros, aceptó la invitación de dar el paso hacia la política, venciendo uno de los paradigmas más antiguos de este país, dejar la política para los políticos, seguir trabajando en lo suyo y dejar ese mundo para quienes siempre formaron parte de él.

Hoy, a casi dos años del cambio de gobierno, la pregunta es, ¿está brillando a pleno el sol?

Más bien se diría que en el campo va clareando después de, al menos, doce años de noche oscura.

La política ha sabido reconocer la importancia del campo en la construcción y reconstrucción del país, después de años de obstrucción y desprecio, se reconoce que el aporte del campo es imprescindible.

La quita de retenciones generó confianza e incentivo para la producción, la confianza era necesaria. El gobierno prometió quitar retenciones y cumplió, el campo prometió producir más y, pese a las adversidades climáticas, hubo cosecha record. Cosecha record no sólo significa que el país produzca más granos, significa crecimiento en la venta de maquinaria agrícola, record de venta de tractores, de camiones, de fertilizantes, de viajes de camión, todo eso es empleo.

Las medidas tomadas hacia la ganadería de carne ya fomentan la recuperación de las millones de cabezas pérdidas durante el último gobierno. La eliminación de los ROE, la apertura a la exportación, el fin del cepo al dólar, la vuelta al diálogo entre lo público y lo privado como ocurre con la mesa de carnes, la simplificación del proceso de trazabilidad, hoy cualquier ternero nacido en nuestro campo puede ser exportado. Todo esto hizo que hoy la Argentina cuente con más cabezas de ganado. Perdimos 10 millones de cabezas en doce años, recuperamos 630.000 en uno y medio.

La lechería parece todavía no ver la claridad. A causa de una adversa coyuntura de los mercados internacionales, las inclemencias climáticas, pero sobre todo como consecuencia de años de políticas hostiles. Esto sólo se resuelve con el diálogo  y el trabajo de todos los protagonistas de la cadena. Párrafo aparte merece el cinismo de los responsables de la mayor crisis de la lechería que, haciendo gala de un repudiable oportunismo de campaña, creen que visitando a un productor con una cámara pueden revertir años de darle la espalda a los tamberos.

Los responsables de la crisis podrán cambiar sus modales, incluso los intérpretes buscados aparecen más moderados. Pero las políticas populistas que representan siguen siendo las mismas. Hoy muchos intentan diferenciarse del gobierno anterior, incluso los que hasta hace poco formaban parte de él y apoyaban políticas nocivas para el campo. No se puede menospreciar así la memoria y la inteligencia de la gente. Antes eran todos, son los mismos, por lo tanto son…

Es clara la diferente forma de ver al campo que tienen el gobierno nacional y el gobierno provincial. Mientras el gobierno nacional invierte en infraestructura vial, ferroviaria y portuaria, el gobierno provincial mantiene la lógica del pasado. Para el Gobernador los votos están en la ciudad y los productores de una forma u otra sacaran, algún día, su producción. Entonces, ¿para qué invertir en caminos rurales? Esta lógica ha devenido en que vialidad provincial sea el mayor fracaso de este gobierno provincial, no solo atentando contra la producción agropecuaria sino contra la vida rural en su conjunto. Los caminos rurales son las arterias principales de las comunidades rurales y el estado de abandono en que se encuentran ha llevado a que los padres de los gurises del campo ni sueñen con que sus hijos tengan los mismos días de clase que los gurises de la ciudad.

La gente de campo, después de lo vivido, no quiere volver al pasado. Volver al pasado es volver al populismo. Volver al pasado es volver a generar pobreza, esconderla y usarla, es el desprecio hacia la independencia de poderes, es impunidad para valijeros y gobernadores que apoyan a quienes se esconden detrás de fueros que no merecen, es Venezuela como modelo, es la soberbia y el destrato por cadena nacional, es un poder judicial que encubre el delito por acción u omisión.

La gente de campo apuesta a la construcción y al diálogo. Construir y dialogar para lograr cambios que aún son muy necesarios. El sistema impositivo debe incentivar las inversiones y no ahuyentarlas o impedirlas, se necesita eliminar la superposición entre impuestos nacionales, provinciales y municipales. El mismo Presidente Macri dijo, “la energía es una sola y debemos ser muy eficientes en donde la ponemos”, el productor agropecuario sabe trabajar en el campo, el gobierno deberá simplificar la trama impositiva que lo agobia para que esa energía imparable sea utilizada donde corresponde. Tras largos años de proteger sectores ineficientes se han perdido oportunidades de colocar en el mundo productos en los que sin duda somos más competitivos. Producimos algo que el mundo quiere y necesita, producimos alimentos.

La Argentina tiene grandes condiciones naturales para la producción agropecuaria, tiene su clima, tiene sus suelos, pero fundamentalmente tiene a sus productores agropecuarios. Los productores agropecuarios argentinos son de primer nivel, deben ser tenidos en cuenta y aprovechados. Así, mediante el dialogo para la construcción con el Gobierno, el campo será, una vez más, el punto de partida para generar la riqueza de la patria. Riqueza que continuara en la industria, la construcción, la biotecnología, el comercio, y así beneficiara a toda la sociedad.

El plan del gobierno es terminar con la pobreza a través del trabajo, para esto el campo será su principal aliado.

Aún el sol no alumbra a pleno pero viene clareando.

Déjennos ser el campo que podemos ser y seremos el país que debemos ser.

Vamos bien.

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